Servicios

Los servicios que ofrezco son:

– El herrado adecuado por cualquier disciplina y conformación, sea patológica o adquirida, del caballo.

– El herrado adecuado por cualquier lesión que haya podido tener el caballo, con la ayuda si es necesario del veterinario (el trabajo conjunto, la comunicación y la profesionalidad de un buen equipo es imprescindible para poder resolver problemas de lesiones).

– Control desde la primera semana de vida del potro en su conformación, para obtener el mejor aplomo posible (si nace con alguna conformación en las extremidades, solo se podrá rectificar a los primeros meses de vida!). Además de mejorar notablemente su vida deportiva, también facilitará la adaptación al herrado.

– Control de los aplomos de caballos jubilados e yeguas de cría o en fase de descanso.

– Control de los aplomos de caballos descalzos que trabajan sin herraduras.

– Y todos los otros servicios que con mi formación y experiencia puedan ayudar a la mejora de los animales y a sus propietarios.

 

La profesionalidad:

Los servicios que ofrezco como profesional serán siempre los mejores entre sus posibilidades:

– Será de agradecer que la zona donde se va a herrar el caballo sea un lugar duro, liso y llano.

– Que esté limpio y sin peligros, ni por el caballo ni por el herrador.

– Que el caballo se lleve bien (soy herrador, no domador). Es faena del propietario y no del herrador educar el caballo. Si está bien educado podré hacer mejor mi trabajo.

– Es muy importante que el propietario y/o jinete me transmita el máximo de información sobre el comportamiento del caballo: si se tropieza, si impulsa más con un pie que con el otro, si le es mas fácil girar a una mano que a la otra, etc. De esta manera conseguiré una mejor comodidad biomecánica para el caballo y para el jinete.

– Hemos de recordar que los caballos se tendrían que herrar cada 8 semanas (2 meses) como mucho. Superado este tiempo, puede ser que el casco sobrepase el descanso de la herradura, los clavos hayan perdido su función de sujeción, las palancas que afectan al casco estén tan aumentados que podría haber deformaciones y además, el animal será más propenso a tener lesiones articulares, tendinosas y ligamentosas.

 

¡Un buen herrero es una buena inversión!

 

– Roger Farrier –

 

 

 

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